Coprofagia y alocoprofagia

¿Su perro tiene coprofagia?

La coprofagia y la alocoprofagia, es un hábito extraño que exhiben los animales y que incluye a nuestros perros. Para los no iniciados, el término implica la tendencia a consumir heces. Lo sorprendente es que, según los expertos, existen razones válidas para que este hábito esté arraigado en el comportamiento de un perro.

Cuando están en la naturaleza y viviendo en viviendas comunitarias, las perras tragan excremento de cachorro para mantener la higiene y evitar que los depredadores recojan cualquier rastro de olor. También es un gesto que significa sumisión en la sociedad canina.

En un entorno moderno, estos ya no son problemas y, sin embargo, tenemos que lidiar con perros domésticos que consumen excrementos. Sin duda, es desagradable y también presenta riesgos para la salud. Se sabe que los perros ingieren gusanos intestinales con las heces y esto puede ser un problema importante para el animal; sin mencionar un gasto totalmente evitable para usted.

Coprofagia y alocoprofagia

La coprofagia es mala porque los perros pueden consumir parásitos de esta manera. Los excrementos que se encuentran al aire libre atraen insectos que son portadores de una serie de gusanos intestinales y también del temido gusano del corazón. Se pueden desarrollar alergias a los alimentos, también puede ocurrir una condición grave conocida como pancreatitis.

Dados los riesgos de condiciones tan dolorosas y desagradables, es mejor mantener a su perro alejado del hábito. Particularmente, cuando consideramos que los perros no son parciales a consumir su propia caca, irán por cualquier cosa y esto aumenta seriamente los riesgos de contraer enfermedades.

Considere los siguientes puntos para evitar que su perro consuma heces:

• Una rutina de alimentación regular con una dieta balanceada significará que su mascota no saldrá a buscar caca cuando tenga hambre.

• Entrene a su perro para que comprenda sus órdenes. Cuando le dices «No» a su intento de comer heces, tiene que obedecer.

• El espacio vital del animal tiene que estar limpio, el patio también, si es allí donde hace su trabajo.

• Tendrá que estar alerta a tales tendencias en su perro desde que es cachorro. Los cachorros son más fáciles de controlar y entrenar. No dejes que el hábito eche raíces. Es probable que los cachorros sufran más debido a sus cuerpos pequeños y su sistema inmunológico aún no desarrollado.

• Su perro debe recibir ejercicio físico y mental todos los días para mantenerse alerta y en forma; esto reduce las posibilidades de que el animal presente coprofagia.

• Debe consultar a un veterinario que puede recetar un producto para rociar en la caca para que sepa mal o consultar con otros dueños de mascotas para averiguar cómo ayudaron a sus perros a superar el problema.

• Mantenga a su perro con una correa y póngale bozal si siente que todavía no ha dejado el hábito por completo.

• Aparte de un veterinario, también debería considerar reunirse con un especialista en comportamiento animal para aprender más sobre la tendencia de su mascota a la coprofagia y alocoprofagia.

También deberá asegurarse de que el animal sea desparasitado de acuerdo con un horario sugerido por el veterinario para asegurarse de que los parásitos no se instalen en su cuerpo.

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